Diario de un Suicida Fracasado

24 de julio

Hoy he decidido que mi vida ya no tienen ningún sentido, nadie me hace caso, la chica a la que le gusto pasa de mí, no tengo amigos, mis padres no soportan mi estilo de vida y en el trabajo nadie me respeta. Es la última vez que escribo aquí, en mi diario, son así pues, las últimas palabras que plasmo antes de matarme. Adiós, se despide para siempre Martín.


25 de julio

Ayer traté de cortarme las venas dentro de la bañera, puse a correr el agua para meterme en ella y desangrarme de una manera que no sea muy molesta. Cuando volví al baño, el agua se había desbordado, y me resbalé. Tengo un gran chichón en mi cabeza, y del golpe me sentí tan avergonzado que no fui capaz de suicidarme. Hoy me iré.


26 de julio

He determinado que la idea de cortarme las venas no es buena. Esta vez no hubo contratiempos por el agua, simplemente cuando noté la cuchilla, me dio repelús que estuviera tan fría. Para solucionarlo, fui a la cocina directamente a calentar en agua hirviendo el trozo de hierro. Tras un rato calentando, saqué la cuchilla, con la mala suerte de quemarme la mano, tirar el cazo y quemarme además los pies. La ventana de la cocina estaba abierta, los vecinos oyeron el escándalo y comenzaron a llamar a la puerta. Tuve que dar explicaciones, pero será la última vez que las tenga que dar a nadie.

27 de julio

Traté de ahorcarme con una comba que tiene mi hermana, la cuerda parecía sólida, como para aguantar 70 kilos, pero me equivoque una vez más., ya que en cuanto tiré la silla al suelo, se partió y me caí de culo. Joder, no hago nada bien, ni suicidarme puedo, pero esto va a cambiar. No más humillaciones.


28 de julio

Esta noche pienso tomarme varias pastillas para dormir, y beber alcohol. Un cóctel de la muerte para alguien que quiere liberarse de este mundo. Moriré como muchas grandes estrellas.

29 de julio

Me confundí de frasco, y en su lugar me tomé 10 pastillas del laxante para el gato. Me he pasado toda la noche cagando y vomitando, el baño está indecente. No puedo tomar nada,mi estómago no lo aguantaría. Hoy optaré por un sistema rápido que no da tiempo a parar a pensarlo: saltaré del balcón.

9 de agosto

Nunca me fijé que los balcones de mi bloque de edificios, tenían forma escalonada. Como tengo miedo alas alturas, no miré abajo, y al tirarme caí en el balcón del vecino. Además de torcerme un tobillo y una fractura de la muñeca, el del 2º piso me empezó a golpear pensando que era un ladrón. Desde esa noche estuve varios días en el hospital. Me estoy replanteado tomarme unas pequeñas vacaciones y ver las cosas con más claridad. Ya lo tengo, me tiraré a la carretera a que me atropelle un coche, nada puede salir mal.

13 de agosto

El coche no me atropelló, justo impactó conmigo, pero me rompió un par de costillas. Lo que no sabía es que mi seguro cubría cosas así, además de estar demandado el conductor. Como soy precavido, me puse en medio del paso de cebra, sin semáforos ni nada.

15 de agosto

El juez ha fallado a mi favor, me han pagado una indemnización millonaria. Ayer mismo dejé mi trabajo mandándoles a tomar por culo, llamé para decir a mis padres que les meteré en una residencia en unos años y a la tía que me gusta la llamé zorra. Al final, he salido ganando yo. Parece que aunque se tropiece muchas veces, con empeño tal vez no logres tu objetivo, pero sí consigas algo parecido o mejor.

1 comentarios:

Siete dijo...

LOL jajajajaja es buena, muy buena.